domingo, 7 de septiembre de 2014

Baraona 3

 La primera vez que oyó hablar Baraona de Mary Cassatt fue en una conferencia internacional de seguridad celebrada en Chicago. Le encantaba ir a esos sitios, más que nada porque le permitía hacer lo que más le gustaba, viajar. Su vocación como policía era muy limitada, pero Baraona siempre fue un tipo con suerte, casi todos sus objetivos vitales le habían salido a la perfección. Su hermana Claudia, que posiblemente era la persona que mejor lo conocía, decía de él, que su mayor cualidad era una especia de empatía manipuladora, captaba de tal manera a la gente que lo rodeaba, que conseguía hacer lo que él quería, absolutamente todo.
Un policía vestido con traje azul oscuro se acercó por detrás durante un descanso de la tercera conferencia del día.
-Me llamo James Hotlomt, soy el Sheriff de una pequeña ciudad del estado de Pensilvania .- Su facilidad para el español era pasmosa, tenía acento, pero conjugaba y concordaba a la perfección.
-Encantado, me llamo Ezequiel Baraona, comisario español.- Quizás demasiado formal, pero en el fondo el ego le traicionaba ante los iguales.
-Me gustaría comentarle algo de suma importancia para los EEUU, Comisario-. Baraona tenía el olfato del mejor de los podencos, cómo resistirse a aquella confesión-. ¿Conoce usted la obra "El baño" de Cassat.
Baraona empezar  a dar vueltas a su cabeza, tenía que salir airoso de aquella pregunta, él había estudiado veterinaria, no tenía ni idea de arte.
-Puede ser, ahora mismo no lo tengo claro.-El sheriff no se extraño, la ignorancia de los extranjeros sobre la cultura norteamericana era igual a la de los americanos sobre los foráneos.
-Es una de las obras más importantes de la pintura norteamericana del siglo XIX. Tengo el convencimiento que un ladrón de su país la ha sustraído del museo de Chicago dónde se exponía y nadie se ha percatado hasta ahora.

Jon Barcam

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