sábado, 31 de mayo de 2014

Los tiburones no escriben a los muertos desnudos. Capítulo 2.

2.
            - Te dije ciento cincuenta palabras-. Fermín no levantó la mirada de la cuartilla. Julio sabía que no había cumplido con el trato, pero las palabras van por detrás del pensamiento cuando no se toma el tiempo necesario.
            - No he sido capaz.
            -¡Y una mierda! -Julio se asustó, Fermín no hablaba de esa manera.- perdona Julio, necesito algo mejor y esto...- Fermín era implacable con sus encargos-, por favor, sé que esto está muy lejos de lo que me puedes ofrecer- Julio descolgó su cabeza, sus hombros, la rendición merodeaba.- Hijo, esto es solo el comienzo, nadie dijo que fuese fácil.

            Julio se levantó de la silla, agarró la cuartilla y arrugándola con rabia, se la metió en el bolsillo de su pantalón. Ese día no podría ver más allá de su propio pensamiento. Fermín respiró hondo, entre aliviado y ansioso, había encontrado a un posible heredero, sólo necesitaba tiempo. Ninguno de sus pupilos había conseguido la perfección anhelada; en el último momento, la ambición del novicio devoraba al talento. Última oportunidad para Fermín. Años de fracasos le habían dado la experiencia y el coraje necesarios para no tener prejuicios, el alma de la reinvención objetivo es. El plan estaba en marcha.

Cuento Tercero: El punzón

Necesito un punzón.
Si te pillan no quiero saber nada.
No te preocupes.
Te costará seis cajetillas de tabaco, rubio.
Sólo tengo tres.
No hay trato.
Te daré las fotos de Charlín.
¡Todas!
Todas.
Tres días después Tom tenía su punzón. Sentado en su cama pensaba en el sitio mas seguro para esconderlo. El colchón. El water. Lo mejor sería llevarlo siempre encima.
Recordó la palabras del Conseguidor,- ¿a quién te quieres llevar por delante?

Había leído un libro en su vida y lo había hecho hacía dos semanas. El señor Smith, el bibliotecario de Boston que había asesinado a su mujer, se lo recomendó para pasar el tiempo.- este libro te quitará de los malos pensamientos-. Devoró el libro. No recordaba haber puesto tanto interés por algo en su mísera vida.

Apagaron las luces. Cinco minutos. Trató de escuchar las primeras respiraciones acompasadas. Era el momento de empezar.
Uno, dos, tres, cuatro hasta cinco meses tardó en hacer un pequeño agujero en la pared.
Con el primer y único rayo de luz recordó el olor de la ropa recién lavada. Recordó  el vestido levantado de madre.  Padre agarrado a su cintura. Beso lento. Sudor. Cerveza. Al final, la nada.

Tom, ¿en qué demonios estabas pensando?, ¿crees qué no nos daríamos cuenta?-. El director le tenía aprecio, no era mal tipo.
Señor, no puedo garantizarle que vuelva a intentarlo.
Tom, Tom, Tom, tu celda da al patio, es imposible que te escapes de esta prisión.
Pero señor, yo no pretendo escaparme.
(una pequeña risa, seguida de una cara de incredulidad, pretendían hacer hablar a Tom)
Señor, sólo pretendo ver molinos de viento.
...
Jon Barcam

Información de penúltima hora

Según han informado fuentes irrelevantes el Presidente está tratando de refundar el partido. Los últimos resultados anuncian una catástrofe en las elecciones locales y autonómicas (siempre habrá alguien que diga que esas nos son las importantes importantes). El  primer punto del día para debatir en la ejecutiva será el nuevo nombre. Según las mismas fuentes irrelevantes se barajan varias posibilidades, la que más ha calado ha sido "Tenemos"

Los tiburones no escriben a los muertos desnudos. Capítulo 1

1.
Sobre la mesa un vaso de agua, dos pastillas exageradamente grandes y un mapa, de Barcelona. Olvido centraba su atención en una parte de la mesa. Él, sentado a su derecha, trataba de adivinar en qué punto del mapa tenía clavados sus ojos.
            -Míkel- Olvido hizo una pausa. Él la miró, pero ella no dejaba de mirar el mapa-, ¿Puedes explicarme que eso de 1:100.000? Aparece en la parte de abajo del mapa. Creo que es importante para entender. No sé muy bien qué -. Olvido hablaba así, como poniendo puntos seguidos a todas sus frases.

            El recuerdo de su madre se hizo presente. Pensó en lo que le susurraba cada vez que Olvido les dejaba un instante,- hijo, esa chica no te conviene, está descentrada, tú necesitas a alguien que te enseñe el camino.- ¿Qué querría decir? Agonizando en el hospital, se propuso interrogarla acerca de todas las dudas y contradicciones que le habían surgido a lo largo de su vida, su asquerosa filosofía vital había cosido su cuerpo milímetro a milímetro. En una de esas horas interminables, con el deseo obsesivo de tirarle a la cara todas sus mortíferas sentencias, le entró la necesidad de tomar un café de máquina. Cuando volvió, había muerto.-¡Cabrona!

Jon Barcam

La receta indiscreta

Necesitas una cazuela honda.
¿Cómo de honda?
De seis metros de profundo.
¡No puede ser!, esas hace años que no las fabrican.
Yo tengo una, te la presto.
¿Has comprado la carne?
Si
¿¡¡No la habrás cortado!!?
Si
¡Te dije que el elefante se cocina entero!

Jon Barcam

Introducción al cuento "Las hermanas Barmort"

Desde mi pequeño agujero veo todo lo que deseo ver.
Veo a mamá
Veo a mi padre
Desde mi pequeño agujero veo todo lo que deseo ver.
Veo a Claire
Veo a Sofie.
Desde mi pequeño agujero cierro el ojo, rompo el deseo.

No quiero ver, pero veo

Jon Barcam

Manolo dile a tu madre...

5 de enero de 2045
Manolo, mañana, cuando vayas a casa de tu madre, le vas a decir  que estoy harta de ella. Llevo años partiéndome los sesos para buscar el regalo apropiado. ¡Jamás!, repito ¡jamás! me lo ha agradecido. Ya no la soporto más. Este año no le he comprado nada ¡jajajaja!
( Después de la risa, llantos y más llantos)
¿Qué le pasa Carmen?
Me siento culpable (más llantos)
Tranquila, tranquila, ahora le doy su pastilla y se va agustito a la cama.

Jon Barcam

La colcha de mi madre

Las noches en las que la primavera se va haciendo irremediable, a Miguel le va entrando el miedo. El runrún, la inseguridad se apodera de él día tras día. Los sudores noctámbulos reivindican un cambio. La duda permanece un par de noches hasta que se atreve, (siempre se dice así mismo,- Miguel no hay vuelta atrás).- ¡No me importan las consecuencias, mañana cambio el edredón de Ikea por la colcha de mi madre!

Jon Barcam

Tu nombre me sabe a tuerca.

Resgistro Civil 1. Madrid
Vengo a inscribir al chiquillo en el registro y a lo del libro de familia.
¿Es usted el padre?
(que pregunta más impertinente, pienso)
Si, así es.
Rellene este impreso y ponga en esa cuadricula el nombre del niño con mayúsculas.
¿En esta?
Si
Sabe, le pondré el nombre del presidente.
¿Mariano?
No...Florentino...
...
...

Jon Barcam

La solapa pegagoja

Hola
Hola
¿Qué desea?
Un sobre, pero con la solapa para chuparla.
No entiendo
Quiero una solapa de las de antes, de las de chupar con la lengua
(Risas)
¿De qué se ríe?
Perdone pero eso es asqueroso
Ya
Tengo sobres con solapa autoadhesiva.
Ya
Señor, ¿cuál es el problema de la solapa autoadhesiva?
No se me dan bien, al final tengo que comprar dos sobres.
Si usted quiere yo mismo le cerrare el sobre.
Se lo agradezco, pero para mi es un derecho intransferible.
¿Qué significa intransferible?
...
...
Deme dos sobre de solapa autoadhesiva.

Jon Barcam

Te concedo un deseo...

Te concedo un deseo, dime hijo.
No necesito nada.
Eso es imposible.
Vale, ¿puedo posponer la petición?
Pero eso en sí mismo es un deseo
Entonces... no quiero nada.
Seguro que necesitas algo.
No.
No te gustaría ser rico, famoso, tener un Ferrari.
¿Tu no te has fijado que soy un pomelo?

Jon Barcam

viernes, 30 de mayo de 2014

Memoria de Pedro Salazar. El hombre más rico.

Después del tercer trasplante de hígado en el último año Don Pedro Salazar, tumbado en su cama, le dictaba a su secretario personal sus memorias. En el décimo tercer día de relatos el hombre más rico del planeta regaló a la posteridad la verdadera razón por la que no paraba de acumular riquezas.- José, escriba estas palabras de forma literal. Sólo supe que era verdaderamente rico cuando, tras una catástrofe natural, en la que el número de muertos era incontable, me llamaron el mismo día el presidente de la mayor potencia del mundo y el Papa.

Jon Barcam

El baúl de mamá

Hijo tienes que acordarte que en el baúl tengo todo lo necesario.
Madre no me digas eso, por favor.
Manolito, sé fuerte. Quiero que me entierres con la dentadura y las gafas. No quiero que la gente cuando me vea dentro de la caja pregunte quién soy.
Mamá no sé como puedes hablarme de esas cosas.
Pero hijo, tienes cincuenta y seis años, estás preparado.


A los seis meses, en una playa nudista gay de Ibiza...
Manolo, ¿te acuerdas de tu madre?
No Segis, no me acuerdo de ella, cada día.
¿Qué hiciste con sus cosas?
Tiré la ropa.
¿Y el baúl?
Está en casa.
¿Qué había dentro?
No sé
¡Manolo!
¡Segismundo!

Jon Barcam

jueves, 29 de mayo de 2014

Josefa. Las aventuras de una pensionista optimista

Actualización de curriculum. Año 2020
¿Nombre?
Josefa Pérez Corrochano
¿Edad?
92
¿Sexo?
Me llamo Josefa...
Me refería al otro.
Pues mi marido murió hace treinta años... Una vez hace dos años.
¿?
Yo sola, por supuesto, pero pensaba en mi Jacinto. ¡Póngalo ahí en ese cuaderno!
¿Qué sabe hacer?
Quiero ser sincera con usted. Bien, bien, bien, no sé hacer nada. Bueno, orino puntualmente cada mañana.
Ya, poca cosa Josefa, ¿alguna cosilla más? Piénselo, tiene usted tiempo.
¿?

Jon Barcam

Cuento segundo

Las cucharas de metal son muy especiales. Sólo les gusta estar con cucharas de su misma especie. Las mejores cucharas son las de acero inoxidable, duran para siempre y nadie quiere robarlas. Las de plata son demasiado delicadas y a veces demasiado golosas para aquellas manos que tratan de quedarse con ellas. Las cucharas de plástico, son las menos queridas de todas, nadie cuenta con ellas. Se usan y se tiran. Nadie las roba.
Una cuchara de metal se enamoró de una cuchara de plástico. En seguida fueron desterradas del cucharero y condenadas a vivir con el abrelatas y el afilador oxidado.
 Cuando había un cumpleaños, la cuchara de metal se ponía encima de la cuchara de plástico para que ellos no la usasen y la tirasen. Así durante años. Tanto amor se vio reflejado, como no, en un nuevo instrumento para la cocina. Nadie sabe para que sirve, pero es el fruto del amor y además, la envidia de todo el cajón de los cubiertos.
Jon Barcam

Cuento Primero

Todos los caballos antes de morir  pronuncian una palabra.
Todos los ratones antes de morir  pronuncian dos palabras.
Todas las ardillas antes de morir  pronuncian tres palabras.
Solo hay un burro que antes de morir no es capaz de pronunciar una sola palabra.
En casa de mi padre no teníamos animales, bueno, teníamos un burro, pero era como de la familia. Se llamaba Claudio. Sólo rebuznaba cuando mi padre lo cargaba. Un día se murió de repente. No dijo nada. Mi abuelo Perico siempre decía que habíamos tenido mala suerte.- nos ha tocado el único burro que no habla.
 Jon Barcam

La política no es el fin

¿Es usted revolucionario?
Depende de lo que entienda usted por revolucionario.
¿Es usted comunista?
No se puede negar que Cristo fue el primer comunista.
¿Va usted a nacionalizar la sanidad, la educación, los fármacos, la gasolina, el gas y legalizará la marihuana, la heroína y el LSD?
Nosotros hemos creado una lista de máximos que pueden llegar a ser una utopía o no, pero creemos que la gente debe de saber cual es nuestro techo ideológico o del tipo que sea.
¿Es usted monárquico?
Es una pregunta extraña, no le parece.

Conclusión: La política es el arte de la negociación, del engaño, del amor al servicio a los demás, es una necesidad, es... todo lo que se quiera, pero es sólo un medio.
Jon Barcam

miércoles, 28 de mayo de 2014

Los pobres españoles & los españoles pobres

Ha aumentado el índice de pobreza en España. Primera premisa para tirar a la basura. Una persona pobre es pobre, tiene hambre. Con un índice de pobreza parece que algo,  una especie de ente abstracto, come un 57% menos cada día. Que asco.
Ya no me interesan los medidores que calculan la pobreza en España, hay que cambiarlo todo, somos más pobres con respecto a los ricos, pero no somos más pobres con respecto a nosotros mismos. No seas tonto, los de África siguen pasando hambre después de la cancioncita de los 80.
Soluciones, todos las sabemos, ¿estamos dispuestos a compartir? Pues eso.
Jon Barcam

Miedos de niños

Ves como al final no pasa nada. Papá la repitió tantas veces que al final me creí que tenía que pasar. Nunca ha pasado nada. Sólo queda la lucha.

martes, 27 de mayo de 2014

El día del huevo duro

La vecina del cuarto tenía la manía de cocer huevos cada domingo,- son para toda la semana, a mi Tinito le encantan. Su hijo era medio idiota, en el colegio, jugando a vaqueros e indios, le ataron a un árbol del patio, el riego sanguíneo faltó demasiado tiempo y se quedó así, comiendo huevos duros a todas horas.
Jon Barcam

lunes, 26 de mayo de 2014

La escalera

Hay una escalera que cada día tira a su usuario. La mayoría sobrevive, pero no siempre es así. Vigila tu escalera, ellas saben que cualquier día te puede tocar a ti.
 

Jon Barcam