Te concedo un deseo, dime hijo.
No necesito nada.
Eso es imposible.
Vale, ¿puedo posponer la petición?
Pero eso en sí mismo es un deseo
Entonces... no quiero nada.
Seguro que necesitas algo.
No.
No te gustaría ser rico, famoso, tener un Ferrari.
¿Tu no te has fijado que soy un pomelo?
Jon Barcam
No hay comentarios:
Publicar un comentario