Las dimensiones de la lata de melocotones son las precisas. Mi padre era así de taxativo. Jamás trató de enfrentarse al jefe y mucho menos por una lata de melocotones pero siempre defendía lo suyo. A mi madre una lata de melocotones de medio siempre le pareció poca cosa. Entraban nueve mitades y en casa eramos cinco. Mi padre siempre decía que con una mitad le valía, a esas alturas de la comida siempre perdía el apetito.
El jefe, sin avisar a mi padre, cambió las medidas de las latas de melocotones. Desde aquel día, en casa ,sólo se comía piña.
Jon Barcam
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