Benito Cortázar tiene la costumbre de llevar un botiquín en la guantera del coche. El lunes, a primera hora de la mañana, su coche hizo un extraño en la rotonda de la calle Segovia y, vehículo y Benito, han salido cada uno por su lado.
Un transeúnte que frecuenta el lugar, asustado por la magnitud de los hechos acontecidos, se ha acercado al vehículo, se ha asomado al mismo y se ha marchado. En pocos minutos ha vuelto con una bolsa del supermercado de la esquina y se ha llevado todos los medicamentos del coche.
Días después de lo ocurrido, el transeúnte mencionado, ha sido detenido por la omisión del deber de socorro. Según fuentes del Periódico de Burgos, el individuo, de unos noventa años, se ha justificado ante la la Policía Nacional, diciendo lo siguiente: "Hijo, yo con mi pensión, no puedo permitirme nada más que el Gelocatil, así que, he visto la oportunidad, y la he aprovechado". El policía por su parte le preguntó, si no sabía que el conductor habría podido sobrevivir si le hubiese prestado ayuda. El anciano comentó: "Hijo, esos medicamentos me cegaron".
Dedicado a la ex-Ministra de Sanidad y su futuro ex-copago.
Juan Antonio
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