miércoles, 21 de enero de 2015

Historia de Pepe Mosca: día 1

Nací un sábado, eso lo recuerdo porque el Juez de la Cabeza Gorda, al ordenar el levantamiento del cadáver, muchos de nosotros salimos liberados del Cabeza Gorda muerto en aquel riachuelo, y dijo que era 23 de agosto, sábado. No recuerdo nada más.
Mi primer vuelo fue el mejor, lo miraba todo, y todo me miraba a mi. Era una sensación tan abrumadora y tan agotadora que en pocos minutos tuve que parar para tomar aliento. Justo en ese instante fue mi primer contacto, con lo que los Cabeza Gorda llaman culo. Pero no era un culo de ellos, no sé porque razón siempre lo llevan tapado, era un culo de vaca. La verdad me sentía cómodo, hasta que un latigazo me dejó medio inconsciente y caí al suelo, por suerte, eso que dije que no iba a volver a mencionar, no había salido. Rápidamente, una compañera trató de despabilarme, pero, ante la ausencia de toda voluntad, finalmente, me arrastró. Gracias a su acción heroica tuve la suerte de no morir aplastado (ya sabéis).
Y poco más contar de primer día de vida, me pasé toda la tarde desvariando y tratando de reparar mi ala, se quedó dañada por el tremendo golpetazo.
Mi primer día de vida terminó, sabiendo que no iba a volver a volar nunca más.


Juan Antonio Barroso

No hay comentarios:

Publicar un comentario