lunes, 14 de julio de 2014

El amor, el amor, el amor

Tendremos que fingir, ¿no te parece?
No sé, pienso que no es necesario
¡¿Pero tú en qué mundo vives?!
No te enfades, por favor.
¡Cómo no me voy a enfadar!
Estamos enamorados, ¿verdad?
...
¿Verdad?
Si, creo que sí.
Yo estoy enamorado de ti.


En ese instante Sor Teresa irrumpe en el despacho con un sobre en el que se podía ver adherida una pegatina roja en la que se podía leer URGENTE.- Señor Obispo, es para usted, es la carta que estaba esperando desde Roma.
Gracias Sor Teresa, le presento a la Madre Superiora Sor Olvido.

Jon Barcam

No hay comentarios:

Publicar un comentario