Día
1
Mi
nombre es Francisco Popov. Soy español, de Oviedo (capital de Asturias). Año de
2037, julio, a pocas horas del despegue de la nave Seat Pontevedra (sin duda la
más avanzada de su generación).
Tengo
31 años, soy especialista en ciencia médica a distancia tetradimensional y
ficción de átomos andróginos, fundamental ambas disciplina para una misión tan
complicada como la que ahora nos toca al Centro de Investigación del Sur de
Europa.
Antes
me llamaba Teresa, pero mi madre me cambio de sexo porque ella quería un chico,
desde el RD de 234/2025, esta situación es legal (a veces tengo dolores
menstruales o algo parecido. El psiquiatra conductual del centro, el doctor
Benito, dice que es psicosomático, muy inusual desde el punto de vista físico,
yo le contesto que no tengo claro que es psicosomático)
Mi
padre se llama Andrés, bueno, en realidad se llama Lola. Él no estaba a gusto
con su cuerpo e hizo la operación inversa a la mía, con la salvedad que en su
caso fue consentida. Trabaja en el centro de control del Estado de Amazon, en
el antiguo continente asiático, es la Jefa de Purgas (según me llegan algunos
mensajes de la SANTA RED, los chinos la conocen como la Puta Lola. No me sienta
mal, porque a Lola siempre la he visto como a mi padre. Es complicado).
Mañana
parto para Saturno. Soy el primero. Nadie más quería ir. La verdad es que me
muero, me quedan seis meses de vida. La vida es una mierda, tengo cáncer de
testículos. Si a mi madre no se le hubiese metido en la cabeza cambiarme de
sexo, nada de esto hubiera sido posible.
Mi
madre se llama Anatolia Popov es hija de un antiguo jefe de la mafia rusa. La
quiero, bueno, ahora la odio, pero siempre la he querido. Y sí, lo sé, llevo el
apellido de mi madre, ¡joder, mi padre se llamaba Andrés Culo!
Jon
Barcam
No hay comentarios:
Publicar un comentario