Aquel hombre tenía la costumbre de montar su caballo mesteño los días de luna llena. El resto ingresaba en la habitación 234 del pasillo norte.
La monja saltaba la pared del convento de Santa Clara todos los domingos por la noche. A las cinco de la mañana del lunes entraba en la capilla central a maitines, el olor la delataba, pero Dios la perdonaba.
Siete hombres desnudos trabajan en una gasolinera, siempre tienen clientela, a pesar de las carnes caídas, las canas y la falsedad en sus ademanes con la clientela. En el nightclub de al lado, cada vez que algún cliente pregunta por la gasolinera, las prostitutas sonreían y señalan con el dedo.- por allí, por allí están esos golfos.
Esteban no tenía miedo a las culebras, su madre, cuando era chico, atrapó una y le arrancó la cabeza con los dientes. Esteban tenía miedo a las mariposas, su madre nunca fue capaz de atrapar ninguna.
El juez Harrelson llevó a la horca a 27 individuos en su vida, sin reparos, así es la ley. El último año de vida, su mujer se atrevió a juzgar su aptitud como juez. Doce meses después, se tiró por el puente del ferrocarril.
Jon Barcam
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